Cuando me levanto cada mañana, pienso en él. Solo quiero rozarle con mis labios, sentir como me llena la boca y acariciarle con mis dedos.
Cada vez me hace más falta, día a día estrechamos unos lazos que son inquebrantables. Si no le tengo cerca, me pongo nerviosa, muerdo mis uñas hasta llegar a la carne de los dedos, siento sudores fríos, voy de un lado a otro, le busco en restaurantes, bares, cafeterías, le veo en la calle por todas partes y me da la sensación de que está en boca de otros... Puede ser obsesión, pero si no le tengo me desespero.
No quiero que nunca te apartes de mi lado, si alguna vez es así lo dictaré yo, no tú.
Me sale muy caro poseerte, cada vez más, mis recursos se acaban y tengo que pensar como hacer para poder seguir manteniendo nuestra relación.
Si, querido tabaco, me preocupa no poder tenerte en mi bolso día a día, después de todo me tienes atada, esclavizada a ti. Sin ti no puedo sobrevivir, las horas se hacen largas y sin embargo te comparo con el chico de mis sueños y es eso, él está solo en mis sueños.
No hay comentarios:
Publicar un comentario