Crees que te has olvidado, que comienzas una nueva etapa, una etapa de la que él no forma parte.
Te fijas en otros, los cuales te tratan como una princesa, pero pasas de ellos por miedo a que te hagan tanto daño como aquel al que se supone que has dejado atrás.
Inconscientemente piensas en él aunque no quieras. Cuando andas por la calle, recuerdas momentos que vivisteis en ciertos rincones de Madrid. A todo el mundo le dices que ya no piensas en él, que lo has olvidado por completo, pero es más por autoconvencerte que por otra cosa. Hueles su perfume y el corazón se acelera, hasta que te das cuenta no está y es otro el que lo lleva.
Ahí es cuando te das cuenta que no le has olvidado y por más que duela, mucho te va a costar. Intentarás llenar ese hueco con muchos otros y comprobarás que es imposible.
Por eso, lucha y conseguirás tu objetivo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario